Vuelve X-Files o dicho a la 'española' vuelve Expediente X.

     Contaba con  unos fabulosos aunque inexpertos 19 años. Eran las 21:45 horas de un lunes cualquiera por la  noche de 1993. Siendo yo “mocico”- que dirían los antiguos-, y tras haber cenado en casa de mi por entonces novia, desde una posición visiblemente cómoda en el sofá hice click sobre el botón número 5 del mando a distancia y comenzó la que sin lugar para la duda fue, y sigue siendo hasta la fecha, la mejor de cuantas series haya visto a lo largo de mi vida: Expediente X (pa'gustos, colores). El canal había estado lanzando días atrás la publicidad de la serie y yo, amante fervoroso de los misterios desde que tengo uso de razón, supe o intuí que aquellos buscadores de fenómenos extraños iban a gozar de mi incondicional apoyo como televidente. El capítulo piloto nos condujo a conocer los detalles básicos que debíamos tener claros como espectadores para lograr entender así la serie.

     Nos presentaron a un joven federal apartado de la investigación ortodoxa cuya obsesión no era otra que ocuparse de aquellos casos que presentaban digamos una líneas o trazas de investigación relacionadas especialmente, aunque no siempre, con el controvertido asunto de los extraterrestres. Así nos presentaron  a Fox Mulder del que poco después descubrimos su sobrenombre, el siniestro- en honor a la temática a la que acabo de hacer mención. El actor era sencillamente perfecto para el papel que le habían otorgado. Hasta su verdadero nombre – David Duchovny- le venía que ni pintado a la hora de inmiscuirse en el asunto de los platillos volantes.

De otro lado, y representando la cara opuesta y objetiva, una joven doctora del FBI, la agente Dana Scully (Gilliam Anderson) había sido destinada por la Oficina Federal para poner en tela de juicio las investigaciones de Mulder e intentar desacreditar las mismas. Era cuanto debíamos saber en el capítulo inicial, eso y unos cuantos detalles secundarios mas que se utilizaron para ambientar el arranque de los X-Files tales como que la pasión del agente Mulder por estos fenómenos le venía desde que presenciara siendo tan solo un niño cómo su hermana Samantha desaparecía ante sus ojos víctima de una supuesta Abducción alienígena.


     Y así, semana tras semana fui siguiendo de cerca los casos que unos extraordinarios guionistas americanos nos iban enseñando de una forma magistral exponiendo en cada uno de ellos la visión más escéptica de Dana frente a las pruebas tangibles pero volátiles de Fox.


        Si hay algo que me llamó poderosamente la atención es que cada capítulo (salvo excepciones contadas) era psedu-resuelto en el mismo capítulo siendo cada episodio distinto pero a la vez había en todos ellos un denominador común de información que estuvo presente en todas las temporadas y que era importante de tener en cuenta para después de todo no perder el hilo de la serie. 'Pequeños detalles' que iban cobrando intensidad a medida que iban avanzando las temporadas una tras otra hasta llegar a 9 y con un total de nada menos que 202 episodios o casos a resolver. Fascinante¡¡


    Seguramente muchos de los que, como yo, nos dedicamos altruistamente a observar estas temáticas un poquito más de cerca que el resto de mortales, sufrimos, qué duda cabe, la influencia del agente Mulder sintiendo y haciendo nuestros los valores que Fox siempre representó en la serie: una mente abierta a cualquier posibilidad por inexplicable que esta fuera. Después de todo y como decía el ilustre astrofísico Carl Sagan  “ la ausencia de pruebas no es prueba de ausencia”. Sin embargo aquí en España, y por lo que a mi me ha tocado conocer los “investigadores de lo extraño” (con las salvedades habidas y lógicas que hay en cualquier ámbito de la vida) no gozan de ese factor crítico que Mulder ponía siempre de relieve capítulo tras capítulo sino que los hay que fuerzan las pruebas para que todo cuadre según su interés. Pero esto es harina de otro costal.


    La Temporada X de Expediente X parece haber sido una medida de los guionistas y productores paras saber si la serie aún contaba con los acólitos de entonces y posibles nuevas incorporaciones de ahí – que digo yo por decir algo- que esta esperada temporada solo haya contado con 6 episodios comprados y emitidos por la cadena Fox. Dicho lo cual y confiando que las audiencias hayan sido agraciadas para los que ponen “los dinericos” esperamos la undécima temporada (la onceaba pa'los colegas) de los agentes más expedientados de las series norteamericanas.